Entradas

Mostrando las entradas de enero, 2026

El lunes eterno de Rigoberto: El Amigurumi que olvidó su café

Imagen
Rigoberto no es un duende, ni un alienígena, ni un monstruo... bueno, técnicamente es un poco de todo eso, pero sobre todo es una vibración emocional . Representa ese preciso instante en el que suena la alarma, te miras al espejo y te das cuenta de que tu café todavía está a diez metros de distancia. Con sus párpados pesados, su cabeza puntiaguda y ese peinado "rebelde" (por no decir desastroso), Rigoberto ha decidido que hoy no es el día para salvar al mundo. Él prefiere quedarse sentado en tu estantería, juzgando silenciosamente la cantidad de horas que pasas viendo series en lugar de terminar tus proyectos pendientes.  ¿Por qué tejer a Rigoberto? A diferencia de los amigurumis perfectos y sonrientes que inundan las redes, Rigoberto tiene personalidad real . Es el compañero perfecto para: Adornar tu escritorio de trabajo (él compartirá tu cansancio). Regalar a ese amigo que odia los madrugones. Practicar cambios de color y formas asimétricas de manera divertida. Dato curios...

Beto: El Robot que "pierde la cabeza" por los hilos 🤖🧶

Imagen
En un rincón olvidado de una vieja mercería, entre restos de lana gris y botones amarillos, nació Beto . A diferencia de otros robots hechos de acero frío y circuitos complicados, Beto fue ensamblado con puntos bajos, aumentos y una gran cantidad de amor (y un poco de relleno sintético). Beto tiene una misión muy especial: es el guardián de las ideas brillantes. Por eso, su pecho y sus ojos brillan con ese amarillo intenso. Sin embargo, Beto tiene una peculiaridad que siempre saca una sonrisa a quien lo conoce: ¡es tan entusiasta que literalmente pierde la cabeza! Cada vez que ve un nuevo proyecto de tejido o una combinación de colores vibrante, su cuello se estira de la emoción hasta que su cabeza se desprende. "Es que tengo la mente muy abierta", suele decir mientras busca sus gafas (que también son de crochet) para volver a encajar sus piezas. Beto no busca conquistar el mundo, solo busca un hogar donde nunca falte el té, un buen sofá y, por supuesto, muchas madejas de lan...